En un mercado tan competitivo como el de la movilidad empresarial, la ventaja diferencial no siempre está en el producto o el precio: está en las personas que lo venden, en cómo se relacionan con el cliente y en la cultura comercial que impregna la organización. Un equipo bien liderado, formado en venta consultiva y orientado a resultados es capaz de transformar oportunidades en contratos, y contratos en relaciones de largo plazo.